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Medidas de prevención y efectos del COVID-19 en los centros de trabajo de México

Con la finalidad de mitigar la transmisión ineludible del Coronavirus disease (Covid-19) en nuestro país, desde el 14 de marzo, la Secretaría de Salud (Ssa) anunció la implementación de la “Jornada Nacional de Sana Distancia”, a partir de lunes 23 de marzo y hasta el 30 de abril de 2020, como parte de las medidas que deberán adoptarse durante el periodo de transición entre el escenario o fase 1 y el escenario o fase 2, en el que se encuentra México con respecto a esta pandemia mundial.

Las intervenciones de sana distancia −adicionales a las dadas a conocer por la Secretaría de Educación Pública (SEP)−, con las cuales la Ssa busca disminuir el contacto cercano entre las personas para desacelerar la transmisión del virus, son las siguientes:

Si bien, la adopción de esas recomendaciones formales de la Ssa por toda la población ayudarán a disminuir el tiempo de contagio del Covid-19, así como el número de infectados, ponen a prueba el nivel de conciencia y responsabilidad social de las personas, las dependencias públicas y las empresas privadas, pues al no existir aún una declaratoria de contingencia sanitaria por parte de las autoridades de salud o el Presidente de la República, se deja a decisión de los directivos de esas organizaciones aplicar las medidas de prevención sugeridas por la Ssa, principalmente la referente a la suspensión temporal de actividades o labores.

Debido a los efectos legales y económicos que representa la suspensión temporal de actividades de una empresa, tanto para los dueños como para los trabajadores, tomar la decisión de paralizar las actividades productivas del país no es nada fácil.

Sin embargo, es importante conocer las alternativas legales que prevé actualmente la Ley Federal del Trabajo (LFT) para afrontar una emergencia sanitaria, salvaguardando ante todo los intereses de las partes del vínculo laboral y la conservación de empleos.

SUSPENSIÓN TEMPORAL DE LA RELACIÓN DE TRABAJO

La LFT precisa en el artículo 42 las causas que pueden generar la suspensión temporal del vínculo laboral, periodos en los cuales no existe obligación de los colaboradores de prestar el servicio y, por parte de los patrones, de pagar el salario respectivo.

Así, la LFT establece como primera causa de suspensión temporal de la relación laboral, la existencia de una enfermedad contagiosa del trabajador, quedando obligado éste a informarlo al empleador, tan pronto como tenga conocimiento de su padecimiento contagioso que le impida prestar sus servicios.

Por lo anterior, el colaborador deberá entregar al empleador el certificado de incapacidad temporal para el trabajo que le expida y entregue el médico tratante del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), y en el cual se especifica el periodo de reposo que requiere para su recuperación.

En ese sentido, la suspensión del vínculo laboral surtirá efecto desde que el patrón tenga conocimiento de la enfermedad y hasta que concluya el plazo fijado por el IMSS. En tanto, el ingreso del colaborador estará garantizado, pues recibirá el subsidio por enfermedad general que prevé la Ley del Seguro Social (LSS).

SUSPENSIÓN DE LABORES POR LA DECLARACIÓN

DE CONTINGENCIA SANITARIA

Derivado de la epidemia de influenza A-H1N1 que vivió México en 2009, en la reforma a la LFT de 2012 se incorporaron disposiciones para que las autoridades laborales y las empresas puedan responder de manera eficaz ante el supuesto de que una autoridad competente emita una declaratoria de contingencia sanitaria, la cual implique la suspensión de labores, sin afectar los derechos laborales de los trabajadores.

De esa manera, la LFT establece las medidas que deberán adoptar los patrones ante una declaratoria de contingencia sanitaria, que implique la suspensión de las labores −la cual todavía no emiten las autoridades competentes para el caso del Covid-19−, a saber: 

Ahora bien, cuando la declaratoria de contingencia sanitaria instituya la suspensión general de actividades o labores, además de las particularidades anteriores, los empleadores deberán considerar lo siguiente:

Sin embargo, los patrones pueden decidir pagar a sus colaboradores un monto superior como indemnización para evitar afectaciones en su poder adquisitivo.

Adicionalmente, es recomendable comunicarles a sus empleados que una vez que finalice la contingencia sanitaria, podrán regresar a sus puestos de trabajo, con las mismas condiciones y prestaciones, así como sin afectación en su antigüedad laboral.

MEDIDAS ALTERNAS A LA SUSPENSIÓN DE LABORES

El 19 de marzo del presente año, el Consejo de Salubridad General de nuestro país reconoció al Covid-19 como: Enfermedad grave de atención prioritaria. Lo anterior, significa que todavía no declarará emergencia o contingencia nacional, lo cual implique la suspensión obligatoria de las actividades o labores.

Ante este escenario, la actividad comercial y productiva del país continuará operando; sin embargo, es conveniente que las empresas apliquen medidas de prevención que coadyuven a mitigar la exposición de sus colaboradores al virus y, en su caso, a su expansión, sin afectar su funcionamiento o sus procesos esenciales.

Algunas de las medidas que se pueden implementar, de acuerdo con la Organización Internacional del Trabajo (OIT), la STPS y la Ssa, son las siguientes:

1. Reforzar las buenas prácticas de higiene y adoptar las correspondientes precauciones de seguridad en los centros de trabajo.

2. Instruir a sus trabajadores sobre las medidas de prevención, y comunicarles con regularidad qué hacer en caso de presentar síntomas (los más comunes son: fiebre, cansancio y tos seca, aunque algunas personas presentan dolor de cabeza, congestión nasal, rinorrea, dificultad para respirar y dolor de garganta).

3. Designar un equipo de gestión de emergencias en el centro de trabajo.

4. Vigilar la situación y ambiente laboral a diario.

5. Enviar a su domicilio a colaboradores que estén enfermos, y pedirles que permanezcan en su casa.

6. Conocer las disposiciones legales y políticas relacionadas con el coronavirus que han adoptado otros países, y sus consecuencias en el lugar de trabajo, para preparar planes de contingencia.

7. Suspender o limitar los viajes de negocios, y someter a exámenes médicos al personal que llegué de viaje procedente de regiones con brote del virus.

8. Plantear la posibilidad de que los miembros del personal no esenciales trabajen desde casa.

9. Modificar, de manera temporal, las condiciones de trabajo, previo consenso con los trabajadores, para realizar la reducción de la jornada de trabajo, paros o suspensión de algunas actividades por algunas horas o días de la semana.

10. Difundir información fiable, promover la solidaridad y la no discriminación y/o estigmatización de los colaboradores enfermos.

11. Mantener estrictas consignas de higiene en el lugar de trabajo, entre otras, el lavado sistemático de las manos y el uso de desinfectante para éstas y las superficies donde se labore.

12. Colocar a la entrada del inmueble, gel con base de alcohol al 70%.

13. Asegurar la limpieza y desinfección de superficies y objetos de uso común, como: mesas, escritorios, herramientas, manijas, teléfonos, equipos de cómputo, etcétera.

14. Recordar a los trabajadores que si ellos o alguien más de sus compañeros o familiares presentan síntomas de enfermedad respiratoria; si están en un grupo de riesgo, o si requieren más información, llamen al número telefónico 800 00 44 800 de la Unidad de Inteligencia Epidemiológica y Sanitaria, ante una emergencia, o bien al 555 658111, en caso de requerir asesoría.